Perfil profesional


El perfil profesional del arqueólogo de la Universidad Alberto Hurtado se configura a partir de un conjunto de competencias genéricas y específicas desarrolladas a los largo de la carrera, las que en su conjunto formarán un profesional creativo y competente en su ámbito profesional y académico, capaz de trabajar integralmente con el Patrimonio Cultural comprendiendo su significación social, la importancia de su puesta en valor y la importancia de la reflexión en relación a los dilemas éticos involucrados.

Investigador Arqueólogo

Arqueólogo que desarrolla investigaciones básicas y aplicadas, con metodologías pertinentes, a problemas específicos de la interpretación y relevancia del Patrimonio cultural, atendiendo a las implicancias éticas que presenta la producción, circulación y aplicación del conocimiento.

La complejidad de las diversas sociedades del pasado y del presente requiere de investigación para la comprensión y producción del conocimiento antropológico e histórico a través del Patrimonio arqueológico y su contexto. Esto permitirá la construcción e interpretación de los grupos sociales y su historia como una herramienta identitaria tanto a nivel local como global.

La interpretación de los contextos arqueológicos, los significados y su interrelación permiten aportar a la construcción de contextos históricos muchas veces olvidados o no considerados. De este modo, la arqueología cumple un papel crítico en la construcción y producción del conocimiento; aportando a ampliar las formas de comprender las sociedades e incorporando, además, un sentido de responsabilidad social y compromiso ético.

Gestor Patrimonial y Museólogo

Profesional que participa en la protección y puesta en valor del patrimonio arqueológico desde una perspectiva interdisciplinaria, aportando a la resignificación y valoración social de éste como herramienta para construir el pasado a través de iniciativas públicas y privadas. Este profesional será clave en la gestión de museos, vinculado al manejo de colecciones a través de documentación y puesta en valor, además de capacidades de gestión para el desarrollo de proyectos museológicos de perfil integrativo.

Con el crecimiento económico del país y de Latinoamérica se hace urgente resguardar, interpretar y valorar la diversidad del patrimonio arqueológico y sus contextos que aparecen principalmente en el ámbito de los estudios de Impacto ambiental y en menor medida a través de la investigación.

En ese sentido, se debe considerar que la obtención del registro arqueológico es solo una parte del procesos arqueológico el que va desde la planificación de un proyecto a la puesta en valor. Es en ese marco que se necesita profesionales que de forma creativa generen o participen en proyectos que permitan proteger, significar y dar a conocer el patrimonio arqueológico. Esto, con el fin de retribuir con el conocimiento y reflexiones producidas al resto de la sociedad.

Consultor y/o arqueólogo de empresa

Arqueólogo que participa en proyectos enmarcados en el Servicio de Evaluación de Impacto Ambiental y vela por la protección del patrimonio cultural material e inmaterial participando del diseño, ejecución y evaluación de dichos proyectos en el ámbito público o privado. El aporte se centra en la protección, valoración y difusión del patrimonio arqueológico, es decir, en la gestión. Incorpora a su vez, criterios de responsabilidad social y compromiso ético en la acción.

En sociedades complejas, globalizadas y con un desarrollo económico creciente la presencia de patrimonio arqueológico demanda estrategias pertinentes para su significación, valoración y protección. A su vez se demandan competencias  que permitan al arqueólogo interactuar entre el patrimonio cultural, los grupos locales y las empresas ámbitos que presentan percepciones de los contextos arqueológicos y sus significados de formas diversas. La traductibilidad cultural permite mediar dichos intercambios así como hacer frente de manera comprensiva y crítica al conflicto social. La presencia de arqueólogos tanto a nivel regional como en el país son claves para llevar a cabo esta tarea propendiendo al desarrollo de sociedades más inclusivas, sustentables y democráticas.